Impulsemos un desarrollo económico real para Jalisco

Desde que fui alcalde por Tlajomulco, uno de los objetivos que tracé dentro de mi carrera política fue que Jalisco sea de nueva cuenta una de las entidades más representativas de México.

A pesar de todas las adversidades y problemáticas que actualmente tienen estancado a nuestro estado, la fórmula inicial es sencilla: impulsar el desarrollo económico y social propiciando la inversión de las empresas.

En el Congreso de Jalisco daré continuidad al proyecto que consolidó a Tlajomulco como el rey de la inversión, basado principalmente en promover la productividad, además erigiremos una política de incentivos para crear más puestos de trabajo de calidad para los habitantes del área metropolitana, una vez que logremos el ordenamiento territorial.

Mis propuestas para mejorar en este rubro se centran en gestionar incentivos municipales y estatales para las inversiones de largo plazo, estableciendo un modelo de desarrollo sólido en la metrópoli. Impulsaremos desde el Congreso que existan ventanillas de gestión empresarial metropolitanas con acompañamiento a para facilitar y garantizar el proceso de abrir una empresa.

Mediante la discusión de la ley de ingresos impulsaremos una política progresiva para incentivar el desarrollo de empresas dedicadas a la innovación y la sustentabilidad, en tanto que en la discusión del presupuesto de egresos asignaremos recursos a proyectos estratégicos de inversión productiva.

El objetivo final es volver a posicionar a nuestro estado en lo más alto y que estas gestiones se reflejen en mejores salarios para los jaliscienses, y lo lograremos estimulando la participación de las micro y pequeñas empresas.

No me cansaré de repetir que en Jalisco debemos aprovechar nuestros recursos naturales, pero sobre todo el alto capital humano. Estoy convencido que la solidificación de Guadalajara y su zona metropolitana es posible.