Los 7 barrios históricos de Guadalajara

7 de Abril 2018

Nuestra perla tapatía no siempre se ha visto como la conocemos, cuando se fundó por cuarta y última ocasión ya existían dos poblaciones indígenas: Mezquitán y Mexicaltzingo; poco tiempo después de que Guadalajara se instaló en el Valle de Atemajac, se formaron otras pequeñas poblaciones alrededor.

Fue hasta 1667 que los pueblos indígenas comenzaron a incorporarse a Guadalajara como barrios, sin embargo, tenían su propio gobierno y eran independientes; ahora conforman el centro histórico de la ciudad y se les conoce como barrios tradicionales.

Esta es la historia de estos barrios que son el origen de la cultura y las tradiciones que nos identifican como tapatíos:

Al otro lado del Río

Analco proviene del vocablo náhuatl que significa «al otro lado del río» y tiene el Templo de San Sebastián de Analco, que fue asentado por frailes franciscanos en el siglo XVI, ahora es uno de los monumentos más importantes de la ciudad.

Casita de los mexicanos

El barrio de Mexicaltzingo fue fundado en 1542 por indios que provenían del Valle de México; fueron llevados ahí por tropas españolas durante la guerra del Mixtón, al finalizar algunos de ellos decidieron quedarse en la población. A diferencia de otros barrios de Guadalajara que contaban con importantes edificios como templos, mercados y hospitales, este barrio se distinguía por tener una plazuela para los tianguis en donde la venta principal eran las cazuelas y objetos de barro.

El gentilicio que nos identifica: tapatíos, surgió de Mexicaltzingo, ya que le llamaban “tapatiotl” a la medida de trueque o intercambio comercial que hacían en la zona.

Lugar de mezquites

Mezquitán ya existía antes de la fundación de Guadalajara, era un asentamiento indígena perteneciente a Tonalá.

En Mezquitán se encontraba una de las garitas (puntos de vigilancia y protección) que bordeaban la ciudad y en ella se construyó el panteón de Mezquitán; Juan Jaacks, un famoso boticario, fue la primer persona sepultada ahí.

A las orillas del río

San Juan de Dios es el barrio de Guadalajara que tiene gran parte de los edificios más importantes del Centro Histórico de Guadalajara  como el Hospicio Cabañas, el Mercado Libertad y la Plaza de los Mariachis; también, en este barrio se puso en servicio el primer hospital en 1557.  

En las orillas del antiguo río San Juan de Dios se construyeron molinos de trigo, la gente acudía a lavar su ropa y fue la primer zona industrial y agrícola de la ciudad.

Fray Antonio Alcalde

Con solo 6 años siendo obispo, Fray Antonio Alcalde comenzó la construcción del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y a partir del templo se fundó el barrio de El Santuario que es de los más significativos para Guadalajara.

La primer piedra del Santuario se colocó en 1777 y en 1781 la iglesia ya estaba concluida.

El barrio es famoso por las personalidades que habitaron ahí como Agustín de la Rosa, protector de la niñez tapatía; Severo Díaz, astrónomo; Silverio García, benefactor y Agustín Yáñez, novelista y político.

El Carmen

Este barrio, como la mayoría, fueron fundados a partir de un templo. Hasta la fecha el Templo del Carmen es uno de los más solicitados para bodas, bautizos y comuniones, el barrio de El Carmen creció a partir del templo con su mismo nombre y lo que ahora conocemos con el Exconvento del Carmen que actualmente se utiliza para eventos culturales.

Este barrio se caracterizó por su tranquilidad y su vida familiar.

Punto distante

El barrio El Retiro toma este nombre por ser uno de los puntos más alejados de la ciudad, aunque en la actualidad en las calles se lee “Zona Centro” y su límite era lo que hoy es el Parque Morelos.

De este barrio se conservó la calle “La leña”, llamada así por que de ahí entraban los arrieros con leña.